jueves, 25 de enero de 2007

Silencio

Un lugar
donde posar mis ojos eternamente
y amanecer.
Dos minutos de cielo
o mirar desde lejos
todo lo que creo
que estallará alguna vez.

domingo, 7 de enero de 2007

Uf

Esa necesidad compulsiva de saberme
hija de alguna parte sucia de la estratófera
cuando en realidad sé que soy solamente mía:
alguien me enseño el juego
de darle mordizcos insulsos
al polvo de la mentira.
Necesidad de ser poseída por deseos irreales
cuando en la oscuridad de mi sueño irrepetible
sé que son mis deseos
los que me arrastran y mienten.
los que me oprimen y muerden
y me hacen dormir
-a veces conmigo-.

sábado, 6 de enero de 2007

Sed(ante)



Puedo ser lo que dibujan los mares.
O el contorno del cuerpo astillado
que talla la luna
con sus brazos de muerte
cuando se frota contra los vientos.
Ser también la fisura de esa pared
vieja y dormida,
que se mimetiza con mis vértebras
cuando razguñando una utopía
logro sentarme derecha.
Puedo ser -si me atrevo-
lo que gritan tus ojos
cuando tu boca se dobla
abortando palabras
que sangran.
Todo o nada (puedo serlo)
cuando mis venas arden
conturbadas de universo.
Entonces quito mis escamas,
-lo que soy y lo que no-
y al fin sólo me basta
ver amanecer
escuchando aquella voz
de encantadora de serpientes.

sábado, 30 de diciembre de 2006

hollar-me.


Estoy ahogada en la tierra
de la no resurrección de la carne.
Miráme.
No te atrevas a salvarme.
Todavía no.
La otra sombra sobra y duele.
Aún no destierres tu cuchillo
ni me des un orgasmo.
Necesito morir retorcida
del terror de mis ángulos.
Dormida sólo hoy.
Con el pudor de ver
accidentalmente
alguna de las deformidades
de mi mente
y saber que no hay
más que el miedo de mí
entre mis escombros.
Me encorbo y estorbo.
Frotarme la piel y saber
que soy ¿humano?
es mi mayor
incomodidad.
En este minuto
bebo sin sed.
-Me miro y sigo siendo
asquerosamente normal-

martes, 26 de diciembre de 2006

miedos inalcanzables




Harta de camimar
y ver sangrar
ojos de vidrio.
¿Dónde están los cuerpos
que ayer desvanecían?
Es tan superficial el dolor
que no puede extirparse.