jueves, 25 de enero de 2007

Silencio

Un lugar
donde posar mis ojos eternamente
y amanecer.
Dos minutos de cielo
o mirar desde lejos
todo lo que creo
que estallará alguna vez.

domingo, 7 de enero de 2007

Uf

Esa necesidad compulsiva de saberme
hija de alguna parte sucia de la estratófera
cuando en realidad sé que soy solamente mía:
alguien me enseño el juego
de darle mordizcos insulsos
al polvo de la mentira.
Necesidad de ser poseída por deseos irreales
cuando en la oscuridad de mi sueño irrepetible
sé que son mis deseos
los que me arrastran y mienten.
los que me oprimen y muerden
y me hacen dormir
-a veces conmigo-.

sábado, 6 de enero de 2007

Sed(ante)



Puedo ser lo que dibujan los mares.
O el contorno del cuerpo astillado
que talla la luna
con sus brazos de muerte
cuando se frota contra los vientos.
Ser también la fisura de esa pared
vieja y dormida,
que se mimetiza con mis vértebras
cuando razguñando una utopía
logro sentarme derecha.
Puedo ser -si me atrevo-
lo que gritan tus ojos
cuando tu boca se dobla
abortando palabras
que sangran.
Todo o nada (puedo serlo)
cuando mis venas arden
conturbadas de universo.
Entonces quito mis escamas,
-lo que soy y lo que no-
y al fin sólo me basta
ver amanecer
escuchando aquella voz
de encantadora de serpientes.