
Puedo ser lo que dibujan los mares.
O el contorno del cuerpo astillado
que talla la luna
con sus brazos de muerte
cuando se frota contra los vientos.
Ser también la fisura de esa pared
vieja y dormida,
que se mimetiza con mis vértebras
cuando razguñando una utopía
logro sentarme derecha.
Puedo ser -si me atrevo-
lo que gritan tus ojos
cuando tu boca se dobla
abortando palabras
que sangran.
Todo o nada (puedo serlo)
cuando mis venas arden
cuando se frota contra los vientos.
Ser también la fisura de esa pared
vieja y dormida,
que se mimetiza con mis vértebras
cuando razguñando una utopía
logro sentarme derecha.
Puedo ser -si me atrevo-
lo que gritan tus ojos
cuando tu boca se dobla
abortando palabras
que sangran.
Todo o nada (puedo serlo)
cuando mis venas arden
conturbadas de universo.
Entonces quito mis escamas,
-lo que soy y lo que no-
y al fin sólo me basta
ver amanecer
escuchando aquella voz
de encantadora de serpientes.