domingo, 20 de abril de 2008

A media ventana, tu luz.
no sé dónde estás
miro y busco en la grieta,
en la gran estría del tiempo,
no se dónde tus manos fértiles se sudan,
me arrancan.
No se dónde tu boca-baldío.
Tu olor.
Dónde ella.
Dónde incolora.
En el útero del caos, te busco,
primavera;
l a n o c h e e s l a r g a
y quema.

Ave ciega

La vida se atropella como un perro,
sordo,
bastardo.

Vos te postrás como una monja
y me arrancas los ojos.

Soledad.

Clavas en mi pechos
tus uñas


frías



congeladas.



Me arrojas a la noche,
al vacío de la luna.



Soledad..