Se arrastran las babosas esenciales
minúsculas
sin alas
todas mueren en los labios
vaginales
calcinados
oscuros
desentendidos
de una mujer.
El paraíso les quemó la carne
se atropellan como nadie
se hunden
en la miel
se mueven en silencio
creen estar despiertos
y son uno y nadie.