Mas tarde más temprano
la cama es un bosque desierto
despierta puedo ver
la tara de los hombres
la tala de los árboles
el llanto de los animales
perdidos
Y cuando digo a mi misma
los animales
son niños eternos
ninguno de esos hombres
detiene su mano y me oye.
domingo, 23 de marzo de 2008
Caminamos por la calle, vos me ayudas a buscar un refugio para la muerte, pero no puedo mirar ni siquiera los colores. El estado general es el ardor, el llanto. ¿Por qué adore tanto tiempo, las noches, los árboles muertos, los bares, los recuerdos perdidos? Oígo desde lejos la agonía de los niños que vinieron y no quiero estar aquí, miro sus rostros y me inhibo. Podría tal vez ir a un bosque a mirar las ramas de los árboles inocentes, finitas, envolverme en esa frasada de cielo y recordar tu cara a la vez. Pero tengo miedo de morirme, tengo miedo del viaje. Y no hay lugar para los que temen la muerte. ¿A dónde van los que le temen a la muerte? A nignun lado, no hay lugar para ellos. Tengo miedo, por qué yo, arrebatada, y vos inconsciente, nos patinamos de la frente de no sé qué Dios escarchado y nos perdimos. Y no tenemos frío, no, las manos no nos sudan, vivimos. Pero la muerte se dice en todas partes , en el sol, en las fuentes, en las estatuas que envejecen sin camino, en los animales, en los hombres, en las mujeres , en las bicicletas, en las voces.. todo lo que perece es muerte, aunque sea eso mismo el naciemiento de todo lo que viene. Tengo miedo a la velocidad de mis pulsaciones, descontroladas, que hacen música y nadie puede oírlas. Y yo quisiera correrme, insólita, de este cuerpo que tiembla mío, pero no. Totalmente perseguida, sobre mi pecho una aplanadora de universos me oprime. Todo es parte de la muerte, y yo pretendo un lugar donde no exista.
viernes, 21 de marzo de 2008
Abajo, abajísimo
Lentamente
los pies
se hunden en la espuma,
prenden como plantas
sienten
el verdadero
espamo:
El cielo
no está arriba,
lo increíble
es el fondo.
los pies
se hunden en la espuma,
prenden como plantas
sienten
el verdadero
espamo:
El cielo
no está arriba,
lo increíble
es el fondo.
jueves, 20 de marzo de 2008
martes, 18 de marzo de 2008
finito
Mis ojos en el agua.
Ella pensaba arrojarse al mar
peromeditaba frente al río.
No se arrojaba,
tal vez prefería el silencio
de los pies en la madera
O ver esos borrones de gente
escuchar ruidos de niños.
Su rostro se perdía
a mis espaldas,
las aguas me invitaban
a salvarle la herida:
¡empújala!
Pero mis ojos se quedaron
en el agua,
ella
navegaba el olvido..
Ella pensaba arrojarse al mar
peromeditaba frente al río.
No se arrojaba,
tal vez prefería el silencio
de los pies en la madera
O ver esos borrones de gente
escuchar ruidos de niños.
Su rostro se perdía
a mis espaldas,
las aguas me invitaban
a salvarle la herida:
¡empújala!
Pero mis ojos se quedaron
en el agua,
ella
navegaba el olvido..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)