El sol
tembloroso
detrás de una piedra,
escondido,
temiendo ser
el principio de todo
temiendo dar vida
a los monstruos,
temiendo ser
madre de los gusanos.
Cegado en un lago
por su propio reflejo,
su rostro
deformado de
alimentar las especies
huye
en círculos
de fuego,
exhala;
desaparece.