Mi pecho abierto hacia los pájaros,
sangrando.
Veo los cabellos del mundo
danzar silenciosamente
a d-e-s-t-i-e-m-p-o.
Las manos muertas del viento,
el canto del l o c o c u e r d o: ¡VIVA LA UTOPÍA!
.
Instante de resurrección
de las pequeñas muertes
de la garganta
astillada.
-
El ojo sedicioso se nubla de luz.
¿Cuántos hijos tiene mi deseo?
Insanable voz,
tu grito
desnuda
me anuncia,
L a g u e r r a a n ó n i m a
y sus venas solares.